top of page

La Música en mi vida.

  • 10 sept 2018
  • 3 Min. de lectura

La música siempre ha estado presente y tenido un impacto en mi, desde pequeño, desde antes de nacer. A mis papás no les importaba si habíamos nacido, si éramos recién nacidos o sí éramos adolescentes, a ellos siempre les ha gustado estar rodeados de notas musicales.


Los recuerdos de despertar con la Abertura 1812 de Tchaikoswky, Radetzky March o la Marcha del Puente sobre el Rio Kwai fueron quienes nos separaban de Morfeo y nos traían a la realidad, cada mañana. Apenas abriendo los ojos, la siguiente parada era la ducha y durante el baño, escuchar en el fondo las marchas tocar.


Algo interesante que recuerdo, es que mis papás tenían el tocadiscos en su habitación, pero habían colocado bocinas, de manera estratégicas en las habitaciones donde dormíamos. Claro, eso fue en la casa de la 2 poniente, porque ya después en la casa de la 20 era diferente, más grande más espacio, y diferentes ambientes musicales durante la tarde.


Profundizando en la disposición musical de la casa, por la tarde se reflejaba de la siguiente manera: el primer piso, patrocinado por Toño, algo de Van Halen, Slayer, Metallica o Mötley Crüe. En el segundo piso patrocinado por Fer, Pink Floyd o Roger Waters, mientras en el tercer piso, la dueña y señorita de todo ese piso, Malena colocando algo más contemporáneo y menos snob.


Pero eso era lo que se escuchaba en las zonas comunes, sin embargo, cada cuarto, tenía su propio ecosistema sonoro. Recuerdo que Kike se enfocaba más en Pink Floyd y algo de Mozart o Beethoven, Pablito era algo más Slayer o Helloween, aunque de vez en cuando nos sorprendía con algo de Die Toten Hosen. Pancho fue el mejor educado musicalmente, porque escuchó de sus 6 hermanos mayores sus aciertos y errores.


Mi crecimiento e independencia, así como la de mis hermanos, podemos verla desde el punto de vista musical y del cambio de casa. Cuando nos cambiamos de casa, de la 2 poniente a la 20 norte, al ser más grande esta última, nos dio mayor libertad, además de coincidir con la entrada de la pubertad de la mayoría de nosotros.


Musicalmente, podemos decirlo que antes de la nueva casa, mis papás escogían lo que debíamos escuchar, las horas y los momentos. En la nueva casa, con la independencia ganada, nos dimos cuenta de que podíamos buscar la música que expresara nuestra manera de pensar, nuestros sentimientos y el juego hormonal, por lo que todos pasamos.


En ese momento de la vida familiar, donde mis papás aprendieron que más complicado que un adolescente era tener 5 al mismo tiempo. Se dieron cuenta que sus hijos, sus angelitos, potenciales demonios, tenían que buscarles que hacer por la tarde para darnos un mejor futuro. Así es como clases de la tarde llegaron, como el inglés, clases de filosofía en alemán, clases de karate o clases de música.


Y llegaron los instrumentos musicales como piano, guitarra, batería, que por cierto, no duró más de un mes en la casa, y hasta dos de mis hermanos empezaron a cantar. Esa casa era de locos, mientras el piano se tocaba, no se podía tocar nada fuerte. Mientras se tocaba guitarra no se podía tocar el agua por más de una hora y cuando se tocó la batería con guitarra eléctrica, nos mandaron a callar, no sólo en la casa, sino en toda la cuadra.


La Música empezó así a desarrollarse en mi y yo me involucré en ella. Pero en nuestra vida, por lo general está lleno de decisiones y muchas veces las primeras que tomamos, nos van marcando, sobre todo cuando uno decide entre estudiar Medicina, Ingeniería Química o volverme Rock Star. Ganó la ingeniería Química sobre anatomía y las notas musicales.


¿Han tenido que tomar decisiones así en sus vidas? como dice la canción de Rubén Blades, "Decisiones"







Comentarios


  • Black Facebook Icon
  • Black Twitter Icon
FOLLOW ME
SEARCH BY TAGS
ARCHIVE
bottom of page