Reirse de uno mismo.
- 26 sept 2017
- 3 Min. de lectura
(Cuando esté subrayada la oración, significa que mi voz está hablándome en tono fuerte)
Parte de la razón de este blog es relajarme y reírme de mi mismo. En otras palabras, tomar la vida menos en serio, que las situaciones fluyan.
Quienes me conocen, saben que me rio mucho, principalmente de mi, sin embargo, en años recientes, por cuestiones como el cáncer, ya no lo hago tan frecuente y todo lo tomo en serio.
Para cumplir uno de mis objetivos, me di a la tarea de buscar en mis recuerdos, anécdotas para compartir, porque reírse de uno es más chevere, si lo acompañan a uno.
Y ¿qué pasó al buscar en mis recuerdos? pues que me costó al inicio mucho recordar.
¿Qué pedo Rafa?, ¡ahora sales con eso!
Pero pilas, lo peor que hice seguido a no recordar alguna anécdota, fue pensar ¿por qué no recordaba alguna anécdota?
Pinche Rafa, otro pinche gran error.
Les explico, porque me recriminé. Psicológicamente, la racionalización de las situaciones, se cataloga como mecanismo de defensa.
No mames Rafa, ahora hasta buscar reírte de ti, lo estás racionalizando. Alerta Rafa, mecanismo de defensa detectado.
Me tranquilicé, respiré profundo, acepté mi situación y evité en todo momento racionalizar.
Me reí ahi mismo de mi, tan huevón, como dicen en Colombia. ¿Cómo es posible que seas tan serio?
Y va la burra al trigo, queriendo racionalizar la situación de nuevo.
¡Vamos Rafa!, ¡sí se puede!, ¡sí se puede!
¡sí se puede! Me eché porras.
"Rafa, recuerda alguna anécdota, tienes muchas", pensé, mientras la presión se incrementaba y evitaba racionalizar.
Entonces, vino a mi mente una anécdota. Como cuando viví en Santo Domingo y en una mega peda, quisimos irnos a Punta Cana a las 3 de la mañana, después de un par de botellas de chivas con red bull, pero terminamos chocando el carro en una reja. El pedo de la reja es que era la del palacio nacional de gobierno. Ups.
O cuando, con mi compadre Alejandro fuimos al restaurante de moda en Boca Chica. En este restaurante se come, se bebe y además se mete uno al mar, de lo más chick que se tenía en ese momento. Nos preparamos, hice mi maletica con los aditamentos como traje de baño o pantalonera, bloqueador solar, lentes para la ocasión, chanclas o sandalias, toalla. Nos fuimos temprano el domingo y cuando llegamos, mi maletica que tan bellamente había arreglado, se había quedado en Santo Domingo. ¡Noooo! Así que me enojé conmigo y no quise dejar de disfrutar el lugar, por lo que, me acordé que tenía una ropa interior que podía pasar como traje de baño, así que como buen mexicano me dije ¡chingue su madre, fuera pantalón!, jajajaja Nadie se dio cuenta, sólo el Alejandro y yo, jajaja.
O tal vez, cuando antes de una reunión directiva en una plantación, saliendo de MJ, Michael Jackson, así llamé a mi Bora, porque era blanco por fuera con tapicería negra por dentro, se me rompió el pantalón de mi trasero, o sea, ¡se veían mi ropa interior!. Lo bueno es que iba de traje (vestido). Lo cómico de la situación fue permanecer por mas de dos horas exponiendo el tema, a 8 personas, sin poder dar la espalda a una temperatura de 35ºC con humedad del 90%, es decir, sin aire acondicionado. Mis clientes como siempre, muy educados, me repetían cada 30 minutos que me quitara el saco, que rompiera el protocolo que tenemos en mi empresa. Mientras yo me negaba y caía una gota de sudor por minuto y sentía a la vez, el frío de ser descubierto. Sensación rara. Buaaaa
Bueno, pude recordar algunas anécdotas, sonreí al recordarles y después al escribirlas.
Así que les pregunto ¿Se han acordado ustedes de algunas anécdotas y las compartirían en este blog?

Comentarios